
Quien acaba de comprar una casa de pueblo en el Baix Empordà suele descubrir dos cosas la misma semana: que las paredes guardan varias capas de pintura de épocas distintas y que la tramontana castiga cualquier revestimiento mal elegido. Antes de llamar a pintores en Girona conviene aclarar unas cuantas cosas, y aquí te las contamos, para que el presupuesto de pintura describa tu vivienda recién estrenada y no una casa cualquiera.
El viento marca esta provincia más de lo que parece en un plano. Reseca el exterior, acelera el secado y levanta polvo cuando la capa aún está tierna, así que cambia el calendario de una fachada en Figueres o Roses y apenas influye en un piso interior de la capital. Te explicamos esa diferencia partida a partida y, cuando lo tengas claro, puedes pedir presupuesto desde esta misma página.
Esta es la parte de Girona; lo general de pintores en toda España está en la portada.
Qué cubre un presupuesto de pintor
¿Cuánto cobra un pintor por pintar una casa en Girona? Depende de la casa, y la respuesta honrada empieza midiendo. Los metros que cuentan son los de pared y techo, que en una vivienda antigua con techos altos y vigas superan con creces lo que uno espera. Suman también el estado del revoco, las capas viejas que haya que quitar, el número de huecos y si se trabaja con la casa vacía o con los muebles dentro. El color pesa menos de lo que se cree, salvo que haya que tapar un tono oscuro.
En exterior, la partida que más mueve el importe suele ser la de los medios: un andamio en una medianera del Eixample poco tiene que ver con una cesta elevadora en una calle ancha de Empuriabrava. Y en primera línea de mar, lavar el salitre y tratar el óxido añade horas que conviene ver escritas. Pide que el documento separe mano de obra, material, medios y desplazamiento, porque en una masía apartada de la Garrotxa esa última línea existe de verdad. Así sabrás qué cambia si dejas las contraventanas para otro año.
Tipos de trabajo de pintura
Lo que más se pide es el repintado de pisos y casas: paredes y techos con plástica lavable, a menudo con gotelé que retirar en los bloques de Salt, Figueres o el Eixample gerundense. Le siguen las fachadas de comunidades, con balcones y medianeras, y los portales y escaleras que una finca repasa por tramos. En la costa abunda otro encargo, el apartamento que cambia de inquilinos y necesita paredes limpias antes de Semana Santa.
La casa de piedra pide un trabajo aparte. Sobre la mampostería vista no se pinta: se limpia y, si hace falta, se protege con un hidrofugante transpirable; lo que lleva color son los revocos, y lo que lleva lasur o esmalte son las vigas y las contraventanas. Los locales de Lloret y Blanes suelen querer el trabajo fuera de temporada, y las naves de La Selva preguntan por pintura industrial y suelos epoxi. Si tu encargo mezcla varios de estos frentes, conviene que cada uno figure en su propia línea.
Cómo encargar un trabajo de pintura
Empieza por describir lo que tienes: municipio, qué estancias o qué fachada se pintan y unas fotos de la pared en peor estado. Si la compra es reciente, pregunta a quien te vendió qué se aplicó la última vez, porque una pintura al temple o a la cal vieja no admite cualquier producto encima y descubrirlo a mitad de faena encarece el trabajo.
Para un exterior ayuda fijar un margen de días en lugar de una fecha cerrada, ya que una jornada de tramontana fuerte obliga a parar. Con la descripción lista, el botón de esta página te lleva a pedir presupuesto sin coste ni compromiso. Antes de aceptarlo, deja anotados el producto de cada superficie, cuántas manos lleva y quién retira las protecciones al acabar.
Cuenta el encargo
Indica municipio, superficie aproximada, estado de las paredes y si es interior o exterior.
Se valora
Con esos datos se estudia el trabajo y se prepara una primera valoración.
Se revisa en el sitio
Antes de cerrar el importe conviene que se vean grietas, humedades y accesos.
Se fija por escrito
Partidas, manos, plazo y limpieza final quedan anotados antes de abrir el primer bote.
Pintores por zonas de Girona
La furgoneta no llega a la puerta en el Barri Vell de Girona, en Besalú ni en Pals, y ese acarreo a mano se nota en las horas. En la Costa Brava, el verano complica aparcar y montar andamios, de modo que muchas fincas dejan la fachada para el otoño. Indica en tu solicitud si se puede parar cerca, cuántas plantas tiene el edificio y si hay ascensor: tres datos que se dan en un minuto y que ajustan mucho la primera valoración.
Alt Empordà
Figueres, Roses, Castelló d’Empúries y Llançà: fachadas expuestas a la tramontana y apartamentos de Empuriabrava.
Baix Empordà
Palafrugell, Palamós, Sant Feliu de Guíxols y La Bisbal d’Empordà: casas de piedra, segundas residencias y carpintería exterior.
La Selva
Blanes, Lloret de Mar, Tossa de Mar y Santa Coloma de Farners: bloques frente al mar y hoteles que repasan antes de temporada.
Gironès y Pla de l’Estany
Girona, Salt, Sarrià de Ter y Banyoles: pisos del Eixample, comunidades de vecinos y locales de barrio.
Garrotxa y Ripollès
Olot, Besalú, Ripoll y Camprodon: paredes con humedad, frío invernal y casas de montaña con madera vista.
Pintar según el clima y el tipo de edificio
La tramontana sopla con fuerza sobre el Alt Empordà y el norte de la costa, sobre todo de otoño a primavera. Seca la capa antes de que se nivele, impide proyectar pintura sin manchar lo que hay al lado y exige asegurar lonas y andamios, por lo que en estas fachadas se trabaja mucho a rodillo y con revestimientos elásticos que acompañan las microfisuras. Junto al mar se añade el salitre, que obliga a lavar bien antes de la primera mano.
Tierra adentro, el problema cambia de signo. La Garrotxa y el Ripollès reciben más lluvia, y en las caras norte de Olot o Camprodon aparece verdín que hay que tratar antes de pintar. Los interiores de esas casas agradecen una pintura transpirable, y la madera, un lasur que deje ver la veta. En el casco antiguo de Girona, donde las fachadas del Onyar son parte del paisaje, cualquier cambio de color se consulta primero con el ayuntamiento.
Preguntas frecuentes en Girona
¿Cuánto cobra un pintor por m2 de pintura?
No hay una tarifa única: el metro cuadrado cambia según la preparación, el número de manos, la gama del producto y la altura de trabajo. Una pared sana y lisa es lo más sencillo de valorar; si hay gotelé, grietas o manchas, el importe sube porque entran masilla, lijado e imprimación.
Para que la cifra signifique algo, pide que aclare si cuenta solo paredes o también techos, si se mide la superficie real y si el material va dentro. Con esos tres datos aclarados sabrás qué estás pagando en cada metro, y podrás detectar si falta alguna tarea importante antes de empezar.
¿Cuánto cobra un pintor por pintar una casa?
Depende de los metros de pared y techo, que no son los de la escritura, y de cuántas estancias haya que vaciar y proteger. También pesan la altura, los colores oscuros que hay que tapar y si se suman puertas, radiadores o armarios. Una casa amueblada lleva más horas que una vacía.
Lo razonable es describir el encargo habitación por habitación y pedir que cada una aparezca desglosada. Si solo quieres renovar parte de la casa, dilo: pintar dos habitaciones y un pasillo no cuesta la parte proporcional de un trabajo completo, porque la protección y el desplazamiento se reparten entre menos metros.
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